10 situaciones que solo te pueden pasar en un hostel

Viajar ya de por si es una aventura hacia lo desconocido y hospedarse en un hostel le da una pizca extra de intriga. No saber con quien vas a compartir la habitación, si es como viste en las fotos, si la ubicación era realmente buena, dudas de haber pagado tan poco por un lugar que parece muy bueno, y un sin fin de dudas. Ademas de todo esto, estas expuesto a situaciones que son incontrolables, consecuencia de la convivencia con otras personas desconocidas.
Dicho esto, voy a enumerar las situaciones mas bizarras que me pasaron en un hostel:

#1. Esa es mi cama!

Llegaba de fiesta a mi hostel en Barcelona. Era mi primer noche en la ciudad y no conocía a todos los que se hospedaban en mi habitación (era de 8 personas). Llego a oscuras a mi cama y veo que hay una persona, no sabia que hacer. Lo despierto y le digo, “esa es mi cama! y donde están mis cosas?” El chico, entre sueños me balbucea en ingles que esa no era mi cama, que la mía era la de al lado. Estoy segura que esa era mi cama y el mudo mis cosas a la otra. Al día siguiente se fue y volví a recuperar mi cama. 

#2. Ah… no era recepción 24hs?

Llegue a Santorini una madrugada de verano. Compartí con Nati, una mexicana que conocí en el aeropuerto, un taxi. Ella siguió a Fira, yo me me baje en Karterados. Llegue al hostel muerta de sueño y cansada. Busque la recepción, no había nadie. Golpee una puerta, nada. Aplaudí, nada.  Bueno, ya estaba amaneciendo, me acosté en una hamaca y disfrute del amanecer. Deje mi mochila por ahí y me puse a escribir y a jugar con la cámara. Después de estar casi dos horas esperando, apareció Nabil, el recepcionista. Resulta que había dejado mi llave en la puerta de la recepción, pero alguien que llego antes la agarro. Mi suerte. Pero, amanecer en esa terraza, no fue para nada malo. 

Hostel Santorini, Grecia
Ya no sabia que selfie sacar
Hostel Santorini, Grecia
Balcones en el hostel

#3. Cenar una birra.

Llegar a una nueva ciudad, salir a recorrer todo el día, llegar a hostel medio tarde. Lo único que hay para cenar… una cerveza. Bueno, la cebada es un alimento también, no?

 

Hostel Londres, UK

 

#4. Dormir de a dos para que sea mas barato

Bueno, esta no es que te puede pasar muy seguido, ni tampoco estar dispuesto a hacerlo. En Cabo Polonio, el hostel estaba sobre reservado. Nos ofrecieron a mi y a Estefi, mi nueva amiga uruguaya que había conocido en el hostel, compartir la cama y nos devolvían lo pagado por una noche. No lo dudamos mucho y dijimos que si, todo por ahorrar unos pesos. No se si fue la decisión mas inteligente, dormí bastante mal. Me desperté a las 7 am. Todo el mundo dormido, me tire en un colchón que había afuera del hostel y deje que el sol me despierte. Esta era mi vista de ese momento. 

Hostel Cabo Polonio, Uruguay
Vistas en Cabo Polonio, Uruguay

 

#5. Sentirte en una comunidad

Esto fue lo que sentí en el hostel “La Ventana Azul” en Las Palmas de Gran Canaria. Las actividades grupales que planteaba el hostel y el staff te hacían sentir en una gran familia. Cenas grupales, comidas preparadas por los voluntarios del hostel y por algunos huéspedes, para todos. Una heladera llena de latas de cervezas, podías consumir a gusto y “piacere” siempre y cuando la anotes en un pizarrón con tu nombre. La confianza era ciega. 

Hostel Gran Canaria, España
Tomando mate en Gran Canaria

#6. Hacerte amigos en el baño.

No se si pasa en el baño de hombres, pero en mi experiencia, me hice mas amigas cepillandome los dientes, que en las áreas comunes de los hostels. 

Hostel Barcelona, España
Las chicas del baño

#7. Tener vistas increíbles, a precio low cost.

Y no estoy mintiendo.

Hostel Gran Canaria, España
Así amanecía en “La Ventana Azul”, las Palmas de Gran Canaria

#8. The naked man. 

Por suerte, no hay fotos de este momento. Resumo. Primer tarde en Barcelona, primer tarde en Europa. Sola. Estaba en el hostel por irme a bañar cuando escucho mucho ruido afuera, chicos gritando. Abrí la puerta de la habitación y ahi estaba. En el pasillo. Corriendo como dios lo trajo al mundo. Sin tapujos, sin vergüenza. Orgulloso. Del otro lado, estaba yo, con cara de no comprender la situación.

#9. Compartir un rato, horas, tarde, días con gente que nunca vas a olvidar y probablemente nunca vuelvas a ver.

O si, nunca se sabe. 

Cabo Polonio, Uruguay
Con Estefi, mi amiga uruguaya en Cabo Polonio
Gran Canaria, España
Con Bela y Lisa en Puerto Mogan

 

#10. Las mejores fiestas improvisadas. 

Porque estamos todos de vacaciones, nos urge interactuar y la buena onda reina estos lugares. Las conversaciones fluyen y las risas cómplices invaden. 

Hostel Cartagena, Colombia
Fiesta en el hostel Media Luna, Cartagena, Colombia.

 

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