Amistad

Hace poco me pasó de recibir uno de los golpes más duros de mi vida. Recibí un llamado un viernes caluroso de diciembre con la noticia de que mi compañera de viajes, mi amiga incondicional, mi confidente, había partido para nunca volver. Mi amiga Coni había emprendido su último viaje.

Son las noticias que te dejan helada, con mas preguntas que respuestas, con una sensación de no saber qué pensar, qué hacer, qué decir ni cómo actuar.
Voy a tratar de honrar la memoria de mi bella amiga Coni, con la que compartí aventuras, viajes, risas, noches, atardeceres, incontables comidas, amaneceres juntas, resacas, siestas y momentos felices con estas palabras.

La partida de alguien tan cercano y tan joven siempre moviliza de una forma distinta y te hace ver en retrospectiva cómo llevas tu vida, cómo la vivís, cómo la aprovechas y qué podrías cambiar.

Ahora estoy escribiendo desde nuestro bunker, donde pasamos muchas noches disfrutando de un vino, elaborando las mejores teorías, escuchando música y festejando nuestra amistad.

Recuerdo nuestro último encuentro a orillas del río. Nos perdimos en el trayecto, entre con el auto en una calle sin salida y como soy una conductora inexperta parecía casi imposible salir porque habían autos de ambos lados de la calle, pero finalmente (no se cómo) lo logre. Nos miramos y dijimos “cuando pensas que no hay salida y que todo es imposible, siempre se soluciona”, reímos y llegamos a destino para tomar unos mates al sol.

Ese fue uno de esos días que quedan en la memoria para siempre, temperatura ideal de primavera acompañada de una charla con una de tus personas favoritas en el mundo. Hablamos de todo, todo lo que un par de amigas veinteañeras pueden hablar. Reflexiones de vida, relaciones amorosas, expectativas y metas de nuestro 2017 y algún que otro chisme. Hablamos sobre cómo a veces le damos una importancia mayor a problemas que no tienen porque demandarnos energía. De los miedos que uno le tiene a lo nuevo, a lo desconocido. Que bien puede ser probar algo nuevo, abrirse a una nueva persona o que pasa después de concretar una meta personal.

La conclusión de la charla fue “hay que tratar de ser feliz, lanzarte a la vida, animarte. Porque los miedos siempre están ahí, acechando, pero son algo que uno mismo construye.”

Estas palabras comenzaban a construir el futuro de mi amiga, animarse a vivir, superar miedos. Partió incorporando esta nueva filosofía, más decidida que nunca.
Me llena de orgullo haber sido tu amiga, haber compartido estas charlas filosóficas de enseñanza mutua. Fuiste y serás pura inspiración para mi. Creo que en este momento de dolor la mejor forma de homenajearte es cumplir con lo que charlamos esa tarde en el río.

Como bien un amigo me dijo “cuando no se encuentra explicación desde la ciencia, me aboco a lo espiritual, y ella ya habrá cumplido su misión en esta vida”. Quizás si, tu misión fue alegrar a todas las personas que pudieron compartir con vos un momento y duele saber que ya no estas.

Pero seguís siendo amor y alegría amiguita, y siempre estarás en mi corazón.

Coni
Coni Quiroz – Bahía Concha, Colombia

 

2 Replies to “Amistad”

  1. Amiga me emociona leerte. Gracias por compartir todo eso que sentís, todo eso que merece ser leído. Como el tiempo no puede volver atrás, lo mejor que podemos hacer es seguir la filosofía Coni en cada día que nos toca vivir. Eso también es el mejor homenaje que podemos hacer. Te mando un abrazo gigante.

  2. Gracias por compartir ese momento. Coni era un ser tan bello y luminoso que siempre va a estar entre nosotros.

Deja un comentario