Ciao bella Roma

Esta es la historia de cómo termine alquilando una moto en Roma con un amigo y fue uno de los mejores días de mi eurotrip. 

En Agosto del 2013 viaje a Roma en mi primer eurotrip sola. Me encontré con un amigo que tenia las horas contadas en la ciudad, teníamos que optimizar el tiempo y recorrer lo máximo posible.

La opción mas común: el bus turístico que te pasea por toda la ciudad. Para ubicarnos en tiempo y espacio, agosto en Roma es muy, pero muy caluroso. El sol básicamente te derrite. Aunque te empapes en cada fuente que encuentres en el camino, a los 5 minutos estas seco y muerto de calor. Por esta razón es que los romanos se toman vacaciones y la ciudad esta bastante desierta. Digamos que es como el microcentro porteño en enero. Retomando, todo muy lindo con el bus turístico, pero el segundo piso no tiene nada que te proteja del sol… ok next. 

La salvación contra el calor!

De golpe, nos iluminamos y vimos un puesto de motos. Averiguamos y por un día nos salia lo mismo que pagar el colectivo. Ni lo dudamos y la alquilamos. La mejor decisión del día, sin dudas. La alquilamos cerca de Termini, donde hay varios puestos de alquiler. Podíamos elegir entre una scooter normal o una glamurosa Vespa. Claramente, elegimos la scooter. Era mas barata! Como todo alquiler, firmas un contrato, dejas un deposito que luego te lo devuelven y te dan los cascos y a andar!

Recorrimos la zona del Coliseo, Trastevere, pasamos por el castillo Sant’ Angelo y le dimos la vuelta al Vaticano. Serán aproximadamente 4 km de murallas donde se ven las copas de los arboles del jardín del vaticano y cuando te vas acercando a la plaza de San Pedro, la cúpula de la basílica de San Pedro.    

Aquí les dejo un vídeo del recorrido 🙂

 

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