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¿ Por qué te quejas si es lo que queres?

Pregunta odiosa que te hacen cuando hablas sobre inseguridades de algo que deseas. Si, lo deseas, lo queres hacer… pero eso no quita que no tengas miedo. Sentís que estas en un abismo, literal. Mas cuando, llevas toda una vida haciendo lo que “esta bien” para el resto. Una vida “normal”, estándar. Un trabajo. Una carrera. Amigos. Pareja, no hay… pero che, que difícil encontrar una.  Y de golpe te das cuenta de que todo eso no te llena. De que tenes una vocecita dentro tuyo que no se calla y que sugiere algo distinto. 

Entonces, llega el momento de los preparativos para el batacazo. Y se te llena el cu** de preguntas. En el fondo, sabes que vas a poder, pero eso no quita que expreses tus preocupaciones. Que busques, que interrogues, que veas opciones, que vuelvas a preguntar (amo preguntar) y que nunca quedes conforme con las respuestas. Por que vos tenes que buscar la tuya propia. Entonces, decís… Ok, voy por ello. 

Ir por ello significa cambio. Y algunos cambios radicales. Que tu entorno mas cercano se espera, pero no deja de sorprenderse. Cómo explicar que lo que en realidad quiero es lo opuesto a como llevo mi vida ahora. Se me viene a la cabeza la frase “si quieres cambio verdadero, camina distinto”. Rene, poeta del siglo XXI. 

Una amiga dice siempre, el mundo no es de los tibios. Y no puede tener mas razón. Ni una cosa, ni la otra. Un poco de esto y un poco de aquello, pero nunca un “all in”. Yo no quiero eso. No quiero cosas a medias. Quiero todo. Pero… qué es querer todo? Es muy intimo. Cada uno puede querer el “todo” de algo en particular. No somos iguales, pero si vivimos en la constante búsqueda de la felicidad. Pero hacemos algo para encontrarla? O esperamos que la felicidad nos pegue en la cara, nos atropelle en la calle o nos caiga del cielo? Creo que no funciona así. 

Buscarla implica cambios, sacrificios, tropiezos, sentimientos encontrados, salir de tu zona de confort. Esa zona que es como el circulo que nos succiona y del cual es muy difícil salir. Siempre esta la intención, pero lo dejamos para mañana, porque hoy no tengo ganas de hacerme cargo de mis problemas. Del que dirán. Entonces tu futuro “yo” vive en constante procrastinación. Y los años pasan. Y rápido. 

Entonces, pregúntate. ¿Qué queres hacer hoy?

 

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