¿Viajar sola?

Próximamente volveré al viejo continente, pero esta vez será un viaje express. Dos semanas, tres destinos. Londres, Madrid y la isla Gran Canaria. Viajar sola se volvio adictivo, será mi tercera vez y sigo teniendo las mismas inseguridades y adrenalina que tuve con el primero, pero con la certeza de saber que todo se puede resolver y que la diversión está asegurada.

¿Por qué viajo sola?

Porque siempre es una nueva aventura, haces lo que queres, vas a donde queres, dormir si queres, salir si queres, etc, etc. Además, estás más abierto a conocer gente, generas lazos muy fuertes con otros viajeros o personas locales. Me ha pasado de pasar no mas de 36 hs con alguien completamente desconocido y que  al día de hoy tengo los mejores recuerdos, ver fotos y emocionarme, recordar charlas, momentos y risas.

Roommate de hostel

Creo que uno de los temores más frecuentes de viajar sola, es justamente estar sola. Y quiero decirles que estoy casi segura que eso NO va a pasar. Todas las veces que viaje sola, me hospede en hostels. No hace falta estar en la habitación más concurrida, de 32 camas por ejemplo. No es necesario eso. En mi opinión las de 6 son ideales, máximo 8. Las áreas comunes están buenas para interactuar. He conocido gente en las habitaciones, baños, áreas comunes, ascensores, recepción, desayunando… cualquier lugar es bueno para charlar!

También hay otra forma de conocer gente, utilizar Couchsurfing. Si bien es una comunidad en la cual gente local ofrece una cama o una habitación para viajeros, también se la puede utilizar para que un lugareño te enseñe la ciudad. Por medio de CS conocí nuevos amigos en Barcelona, Santorini, Madrid y París. Piensen que te enseñan la parte “no turística” de la ciudad.

Elvira en BCN me llevó a una playa alejada a la Barceloneta que no estaba tan concurrida en pleno Julio y me hizo conocer la noche de Barcelona. Con Nikos en Santorini probé el vino griego, me contó historias de cómo es la vida en Santorini y me dio los mejores consejos para disfrutar la isla. Con Paul en París tome cerveza a orillas del Sena, fui a un local de ropa de segunda mano y recorrimos el barrio Voltaire en bici. Con Luis en Madrid vi un partido del Real Madrid, fui a la feria el Rastro y conocí el Monasterio de El Escorial (que está un poco alejado de la ciudad). Tengo los mejores recuerdos de todos ellos, todas fueron buenas experiencias y gente que aprecio mucho al día de hoy.

Aclarado ese temor, pasemos a otro. Perderse. Y si, te va a pasar. Estoy casi segura de que si. Pero esto pasa estando sola o en grupo. Así que no te preocupes. Todos nos tomamos un colectivo mal, un subte que iba a otro lado, nos pasamos una estación o caminamos 1 km para el lado que no era. Estás viajando, no corriendo una maratón contra el reloj. ¿Cuál es el apuro? Si te perdes, bienvenido sea, conoces una parte de la ciudad que no pensabas conocer.

«Gangster paradise» con Chay (australiana)

Otro temor, la inseguridad. Con este punto, voy a hablar desde mi experiencia. Viaje sola por Europa y a Uruguay. Hay que tomar las precauciones que tomamos en nuestro país. Si es verdad, Europa es más seguro, pero no hagas algo que normalmente no harías. Simplemente eso.  

Creo que otro temor sería el qué hacer ante situaciones inesperadas. Pasa que cuando estas haciendo un viaje con un grupo de amigos todo se resuelve en conjunto, pero estando solo uno tiene que tomar las decisiones ante situaciones problemáticas o inesperadas. Y acá viene lo bueno, no hay viaje sin complicaciones.

Llegue a Roma a las 2 am, estaba en la zona de Termini (que de noche se parece bastante a Retiro), no conocía nada y tenía que ir al hostel. Era mi último destino en el viaje y el cansancio ya se sentía como 10 kilos mas en mi mochila. No tenía otra opción que tomarme un taxi. Había dos, me acerque a uno y le dije la dirección a donde tenía que ir. No me quería subir porque me decía que era muy cerca. Puse cara de gato de Shrek diciéndole mitad en inglés, español y señas que me pesaba la mochila y eran las 2 am. Mi show le dio pena al taxista y me acerco al hostel (que si, estaba a 6 cuadras). Problema resuelto.

Segundo problema, tenía hambre. Deje las cosas en la habitación y había un ambiente de fiesta en el hostel por el bar que estaba en el sótano. Le pregunté al seguridad en la calle donde podía comprar comida. Me llevó a la pizzería de la esquina (que estaba cerrando) y le pidió si me podían dar algo de pizza. Dicen que la pizza del bajón es la más rica, y si es en Roma a las 3 am tiene otro sabor, sin dudas. Así termine, compartiendo pizza en la vereda del hostel a las 3 am. Final feliz.   

Con Nati (de Mexico) en Santorini. Buena comida, vino y risas

Sacando el limpio, animarse a viajar sola es un viaje de ida. No sos una paria por irte sola. He viajado con amigas y en solitario. A veces la vida te lleva a viajar sola por elección o por falta de compañeros de viaje. Lo importante es animarse. 4 días antes de mi primer viaje, pensé que estaba loca y tenía un miedo terrible. A las 2 hs de haber llegado a mi primer ciudad, Barcelona, era feliz. Al volver a Argentina sentí que fue una de las mejores decisiones de mi vida. Es cierto que te conoces más. Te pones a prueba, no solo tus habilidades sociales sino la forma de ver las cosas, de apreciarlas y de compartir momentos. Todos los días son una incógnita.   

Feliz en Mykonos
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Feliz en Mykonos

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